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martes, 10 de abril de 2012

Peluquines para señoritas

Hace unos meses, mientras esperaba en el consultorio del dentista (no, a mí, a diferencia de El Desarmador, el dentista no me causa ningún conflicto... salvo la frustración de que la dentista hable todo el tiempo y yo, con la boca abierta, no pueda decir nada) encontré una revista de dudosa procedencia, con muchos artículos curiosos, entre ellos, el que ahora relataré:
Contaba una mujer, que después de haber pagado miles y miles de pesos para quitarse definitivamente el bello indeseado de diferentes partes de su cuerpo, se enteró (no recuerdo el meido) de que ahora las mujeres están haciendo justo lo contrario: ponerse más vello en el pubis... ¡EXACTO! ¿Qué demonios es eso? (ella, la escritora, también se lo preguntaba) Por alguna razón que desconozco y que quisiera desconocer toda mi vida, está de moda tener mucho vello allá abajito... las mujeres se hacen injertos de vello, e inclusive compran PELUQUINES para hacer el asunto más frondoso.
No lo puedo creer, simple y sencillamente no puedo creer que haya mujeres que decidan ponerse un peluquín en el pubis... ¿cómo haces eso? ¿Se despega con agua? ¿Se ve tan falso como en la cabeza de los caballeros inseguros? ¿Puedes escoger el color del vello, la textura, el largo y la frondosidad? Y, sobre todo ¿dónde demonios los venden? ¿Hay una tienda, es un catálogo por internet, son sobre diseño?
Demasiadas preguntas saltan en mi cabeza cuando pensamos en este asunto, y me parece completamente divertida la opción de crear un nuevo nicho de mercado:
PELUQUINES PARA SEÑORITAS, la mujer que necesita tenerlo todo en un solo lugar.

La última pregunta que surge en mi cabeza es ¿hay posibilidad de probárselos? Me anonada, simplemente anonada la situación. Aunque, si alguien sabe de algún lugar donde los hagan, les pido que por favor me avisen, porque una cosa es que me parezca el colmo, y otra muy diferente que pueda contener la curiosidad de conocer uno de esos lugares si supiera dónde están.

lunes, 24 de octubre de 2011

¿Lo han notado?

      Las personas para establecer relaciones tienen códigos. Familia, papá, mamá, hermanos, y así. Para tener padres y hermanos, familia en general, uno no puede escogerlos. La cosa cambia con las novias y los amigos. Para tener una novia, hace falta pedirlo, por muy viejo que sea, es un código. Cuando no sucede, y las cosas se "dan", hay conflictos de uno o ambos lados. Sí, las costumbres.
     
       En el caso de los amigos, tengo que confesarlo, estas relaciones se dan, como un código, aunque resulte ambiguo en ocasiones. Pero si se hiciera, o se hace una petición formal de amistad, parece una burla, porque se tiene que dar, no pedir. Yo no veo cual sea el problema en pedir una amistad: ¿Quieres ser mi amigo? y. Así estaríamos más claros en nuestras relaciones.

        Si en las relaciones de pareja, existe el free, amigovios o amigos  con "derechos", los amantes, los encontronazos o encamamientos, etc.; en las relaciones de amistad sucede igual, pero es menos claro, al menos para mi, no sé para ustedes. De pronto tienes un resbalón de amistad con alguien y la pasa poca madre(aunque tal vez nunca más se dé o sí), amigos de lejitos, los electrónicos, de la infancia, etc.


         El punto de este post, antes de que me enrede, es que los convencionalismos complican las relaciones. Deberíamos poder decir le a los amigos, que los queremos sin prejuicio (si me dijo eso es por que se quiere acostar conmigo o se está enamorando), la vida sería más sencilla. O también poder comenzar una relación de amistad con alguien con una petición formar, sin prestarse a burlas o parecer idiota por que no entiendes que "esas cosas se dan".  Lo único que estás pidiendo y ofreciendo, es compartir tiempo de calidad con ese posible nuevo amigo, y si no funciona, así de sencillo, terminar formalmente e inclusive dejar la puerta abierta por si más adelante se puede.

        Eso es lo que pienso, hay que formalizar amistades.